


Los servicios de atención al cliente en muchas ocasiones han sido considerados dentro de las compañías como un coste que, aun siendo necesario, era “no deseable” (para algunas marcas todavía tienen esta concepción); en los últimos tiempos esta visión del contact center ha ido cambiando, y las marcas más aspiracionales los han ido convirtiendo en un activo estratégico orientado a la construcción de lealtad, transformando cada interacción de servicio en una oportunidad.
Adicionalmente, y por la evolución en los hábitos de los consumidores, las marcas son conscientes de que el coste actual de captar nuevos clientes se ha disparado en muchos sectores, siendo el de fidelización muy inferior (sobre el 15% del coste medio de adquisición), esto refuerza aún más la visión estratégica del contact center. Las marcas son ahora conscientes que la inversión en los servicios de contact center se paga sola.
Una parte de esta transformación ha sido posible por la automatización de tareas repetitivas, donde la intervención de un agente no aporta valor, e incluso a veces no demandada por el consumidor, y centrando a las agentes de servicio en labores más complejas. En este proceso de evolución constante, estamos dando un siguiente paso con la Inteligencia Artificial. La posibilidad de crear agentes autónomos que pueden colaborar con los equipos, maximiza la eficiencia y, ahora sí, habilita tener agentes con foco en estas labores de fidelización y satisfacción al cliente, que tan importantes son.
El legislador siempre va por detrás de la realidad, sin embargo, antes o después llega. En este sentido, debido a la brecha digital, de la que la sociedad cada vez es más consciente, y a determinados abusos que se han cometido en este territorio, el legislador en España intenta adecuar la realidad con la norma, mediante la nueva Ley de Atención al Cliente.
El camino legislativo ha sido extenso, marcado por diferentes fases hasta su aprobación final. La necesidad de regular este ámbito lleva años sobre la mesa. Aunque un primer proyecto de ley se paralizó a mediados de 2023 debido a la convocatoria de elecciones generales, el Consejo de Ministros retomó y aprobó un nuevo texto en febrero de 2024. Tras meses de debate y ajustes parlamentarios, el Congreso de los Diputados ratificó de forma definitiva la norma, entrando en vigor oficialmente el día 28 de diciembre de 2025.
El legislador es consciente del desafío tecnológico y operativo que suponen estas nuevas exigencias como la omnicanalidad, la trazabilidad de tickets y la limitación estricta de los tiempos de espera. Por ello, la ley establece un periodo transitorio de 12 meses como máximo para adecuar al completo las plataformas de atención al cliente y dinámicas operativas a las nuevas disposiciones legales.
Este marco normativo busca garantizar un servicio más inclusivo y transparente para los consumidores, imponiendo estándares exigentes a las marcas que eviten abusos y reduciendo las consecuencias de la brecha digital.
Además de su impacto general en las prácticas de las marcas, esta ley influye directamente en cómo plataformas como Salesforce se deben adaptar para cumplir con las nuevas disposiciones.
La necesidad de esta ley surge de una insatisfacción, que no se puede negar en ocasiones, entre los consumidores. Reclamaciones frecuentes incluyen:
La ley establece una serie de principios y obligaciones para las empresas, destacando:
Dado que Salesforce es una de las plataformas más utilizadas para la gestión de atención al cliente, esta ley exige ciertas adaptaciones para garantizar el cumplimiento normativo. A continuación, se describen los principales cambios en la plataforma:
En todos estos ajustes, la inteligencia artificial puede y debe jugar un papel clave en la solución, ya que podría liberar a los agentes de las tareas tediosas y ayudará a consolidar el espíritu de la nueva ley y, en general, del nuevo concepto de Contact Center. Por ejemplo, los nuevos agentes virtuales nos permitirán analizar el sentimiento de las interacciones entre la marca y los consumidores y anticiparse a las futuras quejas, evitando por tanto parte de ellas. De la misma forma se podrá automatizar casos recurrentes sencillos donde la intervención humana no aporta tanto valor, como puede ser, por ejemplo, el reseteo de contraseñas.
La capacidad de ofrecer una experiencia integrada y coherente en todos los puntos de contacto además de ser esencial también para cumplir con los requisitos de la nueva Ley de Atención al Cliente, es un imperativo de negocio para la construcción de lealtad y aumentar la satisfacción del usuario. Cada interacción deberá quedar registrada en la plataforma, lo que permite a los agentes acceder al historial completo de un cliente sin importar que canal haya utilizado. Esto significa menos repeticiones para el consumidor y una atención mucho más personalizada.
Una plataforma como Salesforce permite que los agentes del contact center tengan a su disposición toda la información del cliente en tiempo real, lo que les permite tomar decisiones informadas y resolver problemas de manera rápida y efectiva, cosa que también va a favor de la nueva ley.
La ley también exige transparencia y accesibilidad para todos los usuarios, y esto se puede lograr de manera mucho más eficiente gracias a la omnicanalidad. Al tener canales interconectados y accesibles, el servicio se convierte en una experiencia sin barreras, tanto para los clientes más digitalizados como para aquellos que prefieren los métodos tradicionales.
Todas estos cambios, más la IA para la automatización de tareas repetitivas y la inclusión de agentes autónomos, habilitarán a las empresas mejoras en los ratios de retención, satisfacción, experiencia y por supuesto en eficiencias operativas y cumplir la legislación.
La nueva Ley de Atención al Cliente marca un antes y un después en la protección de los derechos de los consumidores en España. Para plataformas como Salesforce, representa una oportunidad de liderar el cumplimiento normativo a través de soluciones innovadoras y eficientes. Adaptarse a estos cambios no es solo una obligación legal, sino una estrategia clave para garantizar la satisfacción y fidelización del cliente en el mercado actual.
En WAM no sólo sabemos cómo cumplir la nueva ley, sino que además te lo ponemos fácil. Hemos entrenado a nuestro propio Customer Service Law 10/2025 Advisor para resolver tus dudas al instante. Se llama Diana y puedes conocerlo aquí.